Suele debatirse si es mejor vivir en la ignorancia, adherirse a unas cuantas convicciones ajenas para transitar por este mundo despreocupadamente, o ahondar en el conocimiento, que creo consiste en llegar a conclusiones por uno mismo y cuestionarlas a cada momento, con el consiguiente riesgo de amargura existencial. Como siempre hay alguien que ha dicho las cosas antes y mejor que uno y puesto que ando mal de tiempo e ingenio, suscribo los siguientes extractos del guión de la película "Lugares comunes" de Aristaráin (la frase en negrita es, a mi juicio, la solución al debate):
“La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra: lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y de Lucifer viene Lux, de Ferous, que quiere decir “el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior”… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez… “El silencio de la compresión del mero estar. En esto se van los años. En esto se fue la bella alegría animal".
“El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero, cuando llega, si llega, no hay modo de evitarlo. Y, cuando llega, se queda para siempre. Cuando se percibe el absurdo, el sinsentido de la vida, se percibe también que no hay metas y que no hay progreso. Se entiende, aunque no se lo quiera aceptar, que la vida nace con la muerte adosada, que la vida y la muerte no son consecutivas, sino simultáneas e inseparables. Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia”.
“El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que, con los años, esa fuerza instintiva y oscura se pierda. Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe. Hay que inventarse un motivo, una meta que nos permita reemplazar el impulso animal que se ha perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente y sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede. Y si no se puede, no hay culpa. No importa el amor de los otros ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa; la ausencia pasa. Se conoce a la muerte antes de morir: es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor, porque uno lo ha vivido muchas veces. Todo da igual…”
A los alumnos de Magisterio del protagonista: “Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar; es dar información, pero dando también, enseñando también, el método para entender, analizar, razonar y cuestionar esa información. Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, en dogmas religiosos o en doctrinas políticas, sería saludable que se dedicara a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo, antes de entrar en el aula. No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria: eso no sirve. Lo que se impone por la fuerza es rechazado y en poco tiempo se olvida. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria el año en que nació Cervantes. Pónganse como meta enseñarles a pensar, a que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por sus respuestas; las respuestas no son la verdad. Buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas son ya lugares comunes, pero no pierden vigencia: qué, cómo, dónde, cuándo, por qué. Si en esto admitimos también eso de que “la meta es el camino”, como respuesta no nos sirve. Describe la tragedia de la vida, pero no la explica. Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha encomendado, pero que yo espero que ustedes, como maestros, se la impongan a sí mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad”.
jueves, 19 de junio de 2008
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10 comentarios:
Muy buena la entrada de hoy. Supongo que todos nos hacemos esa pregunta alguna vez. Igual que muchas en algun momento nos preguntamos si es mejor ser independiente o ser mujer florero mantenida...
hay quien desde su incompetencia hace bandera de vivir la vida sin preguntas como mejor opción y se permiten reprochar a quienes nos tomamos nuestro tiempo para cuestionar-nos situaciones y emociones. ¿Cuestón de Fe? pues no se que decir, fe en ti mismo: eso si que resulta
Recuerdo que comentaste esto de la LUCIDEZ en un comentario en mi blog. Veo que es algo que te marcó de alguna manera. Y los mejores posts, como este, llegan con temas que nos dan vueltas en la quijotera.
Yo hace años escribí, con un director argentino, un guión llamado LUZ. Y tenía que ver con todo esto.
Nos vemos el martes para comer con Clot.
Gracias, Mony. Yo sería hombre planta mantenido tan ricamente.
Ser, el problema es conseguir conocerse a uno mismo para poder tener esa fe.
Iván, ¿un guión con un director argentino? ¿Y no necesitaste psicólogo posterior? Ya me contarás en el Stressing Chinese.
Me resisto a comentar este texto deprisa y corriendo. A ver si tengo tiempo este fin de semana, pero el tema es fascinante. Por lo pronto, me parece que la lucidez absoluta es incompatible con la la cordura. El estado ideal debe estar entre medias de la lucidez y la ignorancia. Recomiendo La Felicidad Humana, de Julián Marías. En concreto, un capítulo titulado La felicidad en el horizonte de la muerte.
Hola: soy nueva. Este es tu primer post que leo y me ha hecho dudar, es decir, cumple su objetivo. Yo a veces creo que me hago demasiadas preguntas y que sería más feliz si no me hicera ninguna, pero claro...en fin, no sé, me voy un rato a pensar. Volveré a por más.
Clot, resto a la espera de tus comentarios, que diría nuestro amigo Molesto M. de Barcelona.
Xiriflus, bienvenida. Cuidado con eso de pensar, que hace mucho calor.
Casi toda la atenci�n de la humanidad est� orientada a la b�squeda de respuestas. Igual �h� est� la trampa. En que las preguntas ya est�n hechas y las tomamos prestadas sin pensar el que las variables son eso, volubles como la imaginaci�n. Al final todas las historias y hasta la vida, no son m�s que preguntas que encienden la lucidez
Aunque hoy es 23, lo leerás mañana 24
Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos, cumpleaños feliz
Bieeeeeeen
Lapiti
"la lucidez es un don y un castigo", creo que esa frase resume todo. este texto cambió mi vida y cada vez que estoy en un momento crucial lo revisito. hoy lo encontré en este blog y nuevamente gracias: hoy me siento lúcida de nuevo.
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